EL PRINCIPITO
Aquel planeta era el más habitado de todos los que había visitado hasta ese momento, pero no era tan grande como la Tierra. Era un gran campo verde con líneas blancas, rodeado por una inmensa cantidad de asientos. Algunos asientos tenían distinto color, pintados de tal manera que se podía leer: Adultos F.C. Mi amigo el piloto de la Tierra me habló una vez del fútbol. Me dijo que se trataba de jugar dando patadas a un balón, ya que al fin y al cabo es lo único que se hace, y que los jugadores cobran mucho más que un médico o un bombero. Esperé hasta la noche, y empezó a llegar la gente a las gradas. Tras casi dos horas de gritos y pitidos de los espectadores, el partido acabó. El equipo local había perdido, así que sus seguidores se lanzaron contra los del otro equipo, formando una lucha sin sentido. Creo que no se daban cuenta de que peleaban porque una pelota había pasado una línea y había entrado en la portería. Abandoné el planeta y continué mi regreso a casa sin haber entendido la finalidad de aquel lugar.
